09 enero 2015

Smaug

Estas navidades he podido disfrutar de hacer una pieza muy especial para un familiar. A pesar de que no he visto las recientes películas sobre el hobbit (En serio: tardo menos en leerme el libro que en ver 9 horas de pelicula), me decidí a buscar referencias sobre Smaug y hacer mi propia versión (fundamentalmente con mis propios colores).

El resultado ha sido muy satisfactorio, a pesar de que empezó a crecer y crecer, y es una de las piezas más grandes que he hecho hasta ahora. Y sin duda, de las más detalladas.



Para esta escultura he utilizado bastantes técnicas y trucos que he ido experimentando recientemente. Buena parte de las lanas usadas las he teñido yo mismo, consiguiendo algunos degradados interesantes. Lleva un armazón mucho más robusto, y las sujecciones al escudo son diferentes. Todas las escamas estan "dibujadas" en vez de teñidas, y la parte central del ojo está llena de pequeños detalles. Pronto pondré un post sobre "como se hizo", puesto que hay detalles interesantes que contar.


Lástima que en la foto no se aprecie bien el detalle de los ojos. Las pupilas en forma de cruz fueron particularmente difíciles.  

Si bien tiene un esquema de colores de rojo clásico, hay muchisimo ocre, y el tono amarillento de los laterales de la mandíbula le da un contrapunto interesante. Ha llevado muchisimas horas, pero las he disfrutado todas, y esa es la parte importante cuando haces artesanía. Para que os hagais una idea más clara del tamaño final, en esta última foto se ve bastante mejor:

29 diciembre 2014

Cuatro pequeñajos




He estado fabricando unos cuantos pequeñajos más. Gracias a las agujas más finas que tengo ahora (o tenía, porque no hago más que romperlas!) voy mejorando en dar detalles y reduciendo el tamaño. Cada uno va sacando su propia personalidad. En particular, el dragón faérico chiquitín es una monada. Todos llevan una estrucura básica de alambre, más para poder poner las alas y facilitar que se sujeten que para otra cosa, puesto que no tienen muchas partes móviles. Son un vicio, y en cuanto acabe un par de piezas que estoy haciendo, seguro que hago unos cuantos más.



Y antes de que se me olvide: Felices fiestas a todos. Que vuestro periodo navideño sea más descansado que el mio, y que empeceis el año con buen pie (y sin pinchazos en los dedos!).

16 diciembre 2014

Se acerca el invierno...

Y para el invierno, nada mejor que una buena bufanda. Y si la bufanda es un dragón, mejor que mejor. O al menos, eso me pareció. Lo cierto es que una vez realizada, necesita algunas mejoras. Pero de todo se aprende.



Por ejemplo, con esta pieza he aprendido muchas cosas. He probado bastantes técnicas de wet felting, he experimentado con algunas lanas diferentes y he comprobado que se puede recubrir la lana de peor calidad con merino por completo (con bastante paciencia y trabajo). Esto último es sobretodo para que no pique. El dragón esta hecho prácticamente por completo en húmedo, excepto los detalles de la cabeza y el cuerpo, que están afieltrados con aguja. Es bastante más grueso de lo que parece, y abriga un montón... en las partes que cubre. Por como está colocado, es difícil enrollar en una postura que quede cómodo.



Las alas han quedado bastante robustas para ser wet felting. Mi intención original era mantenerlas plegadas, y no descarto modificarlo más adelante. Sin duda es una bufanda que me pondré a  menudo, si consigo "domesticarla". Y si, la gente te mira raro por la calle, por supuesto. Contaba con ello.



Decidí hacerlo en blanco y darle un aspecto menos reptiliano, un poco más de peluche (Recuerda un poco a Fujur, de la historia interminable). Los diseños en azul brillante fueron un añadido del final. El interior tiene una mezcla de colores curiosa (no se ve bien en las fotos), porque no me decidía y las lanas que use primero picaban bastante, así que lo cubrí por completo con merino gris, dejando zonas menos tupidas para dar aspecto de reflejos.

El detalle más inesperado vino precisamente del propio dragón. Me gusta dejar rienda suelta a la creatividad cuando construyo las cabezas, porque les da una personalidad propia a las piezas. Sin embargo, mientras estaba afieltrando la unión de las alas, no me dí cuenta, y el cuello se movió. El pobre bicho metió el hocico en mi taza de té y estuvo bebiendo de ahí un rato... de ahí el color parduzco del morro. Decidí dejarlo así, lo cual le da un aspecto más gracioso. Desde luego no es un feroz dragón blanco.... pero es monísimo (y adicto al té!).






10 diciembre 2014

Verde de los pantanos


Para esta cabeza decidí partir de un modelo en dos dimensiones que había afieltrado anteriormente para un broche. Decidí tomar características más de dinosaurio o reptil tradicional y añadir glándulas en un color amarillo que contrastase, algo típico de los animales venenosos como advertencia de peligro.


Una cresta de fieltro, bastantes colmillos pequeños, y varias espinas saliendo del arco óseo de la ceja le dan un aspecto bastante feroz. La cresta en si misma es todo un experimento de afieltrar en húmedo sobre fieltro industrial para añadir tonos, sombras y lunares. Estoy particularmente contento con esta pieza, en especial con los ojos, que son muy inquietantes. Esta pensada para colgar en pared o en soporte.